La mayoría de las propiedades se venden en un periodo mínimo de 6 meses, imagínate llegando a la notaria, con el comprador que tanto batallaste en encontrar y que te digan que tu propiedad no se puede vender debido a errores o falta de actualización de la documentación, o qué no puede proceder por que el banco con el que tienes tu crédito no acepta la forma de pago del comprador.
También puede ocurrirte que no sabías que tenías que pagar ciertos impuestos, y te sorprendan a la hora de la firma.